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¿Y ahora que voy a hacer con mi vida?

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“Haga las preguntas correctas y las respuestas se revelarán por sí mismas”. -Oprha

Si estás leyendo este artículo, es porque sabes muy dentro de ti que algo no está bien, sabes que estás donde no debes estar, sabes en lo más profundo de ti que por más que intentes ocultarlo, allí está escondido y mezclado con tus miedos ese sentimiento de insatisfacción, de frustración y ese sinsabor de no entender qué es lo que realmente te pasa y que vas ha a hacer con tu vida. 

Hoy he decidido escribir, no para decirte «tranquilo ese problema pronto lo resolverás y todo estará bien” o «tranquilo todo es parte del proceso». Mentiras! – Todo eso que nos dicen o que a veces decimos para “ayudar” a los demás son puras mentiras, porque al final, si no hacemos nosotros lo que hay que hacer nada va a ser distinto en nuestras vidas.

En algún momento de la vida la gran mayoría nos enfrentamos a este gran interrogante: ¿y ahora que voy a hacer con mi vida?. Esta es una de esas preguntas realmente aterradoras y que uno nunca quisiera hacerse así mismo.

Ya te has hecho esa pregunta cierto? – 

No sé quién eres o por qué estás leyendo esto, pero estás aquí, lo estás leyendo y eso es bueno. Realmente me gustaría sentarme a tomar un café contigo y hablar, cara a cara y de corazón a corazón, pero como eso no es posible, tendremos que conformarnos con esto.

Comenzaré diciéndote que simplemente nos pasa a la mayoría de los mortales, cuando llegamos al punto de preguntarnos esto, es porque vienen esos momentos a los que llamamos crisis existenciales, que no se limitan a la edad, ni a las creencias religiosas, ni al estatus social. 

He conocido a muchas personas con buena posición social, incluso mayores en edad que “pensaron” que su vida estaba resuelta hace años y de repente los he visto sumergidos en ese mar de cuestionamientos de no saber qué hacer con sus vidas y tomando decisiones tan terribles como acabar con su propia vida.

Y todo eso mi querido amigo,  es porque hoy día escoger el camino correcto en la vida se ha convertido en una tarea difícil. Como nunca antes en la historia de la humanidad, tenemos más opciones de vivir como queramos de lo que hubiesen imaginado nuestros abuelos, pero con todo este abanico de opciones para vivir nuestras vidas a nuestro albedrío y antojo, viene una cantidad paralizante de ansiedad, incertidumbres y miedos porque tememos no tomar decisiones correctas y al final a elegir la peor opción.

Hoy nos creemos amos y dueños de nuestro propio destino y pensamos que somos capaces de decidir qué hacer con nuestras vidas, pero a la hora de la verdad nuestra familia nos dice has esto, la religión nos dice has esto otro, la cultura nos dice que haga lo suyo, pero nuestro corazón también tiene su propia agenda.

Entonces, ¿qué es lo que realmente necesitamos hacer para ser felices y sentirnos satisfechos en la vida? ¿Cómo o qué hacemos para vivir una vida de entusiasmo e integridad mientras vivimos en un mundo que ha perdido su sentido de humanidad y sus valores?

En lo personal nunca he sido un hombre conforme. Aún no he aprendido a ser capaz de conformarme con lo que Dios y la vida me da (siempre quiero más y más), y no es que sea malo ser ambicioso, pero creo que esto es una de las cosas que nos hacen sentir frustración en la vida y llegar a creer que no somos nada y que debemos hacer algo con nuestra vida miserable. Esa inconformidad, el no tener lo que deseamos ahora, y eso de estar siempre pensando en el futuro nos impide ser agradecidos por lo que tenemos y somos hoy.

Ser agradecidos es un sentimiento y una actitud frente a la vida, esa vida  que siempre nos pondrá pruebas, pero que cuando somos agradecidos dejamos de ver esas prueba como problemas y las tomaremos como oportunidades.

La gratitud puede, convertir lo que tenemos en más que suficiente, nuestro pesado trabajo en alegría, el caos de nuestra vida en orden, la incertidumbre en claridad y eso le dará verdadero sentido a nuestra existencia.

Dar gracias es la mejor forma de orar. En lugar de orar por las cosas, debemos dar gracias por lo que ya tenemos. Siendo agradecidos por lo que tenemos terminaremos teniendo más, porque si en vez de ser agradecidos nos concentramos en lo que no tenemos, nunca tendremos suficiente, siempre habrá carencias. 

En definitiva, si hay algo poderoso que hacer con nuestras vidas: ser agradecidos y ello traerá abundantes bendiciones, porque vale la pena reconocer que a pesar de todo, hay muchísimas cosas buenas en tu vida y ahora es cuando hay por hacer.

Bueno, hoy puedes empezar a hacer algo con tu vida: Sé agradecido.

Si te ha gustado este artículo, se agradecido y compártelo y déjame un comentario. 


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