Infidelidad Divorcio

en Cristianismo, Reflexiones, Religion

Entonces, si no me puedo divorciar mi condena es ser infeliz?

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Si llegó a este artículo sin leer mi artículo anterior: ¿En serio, hasta que la muerte nos separe?, lo invito a leerlo antes de continuar, pues aquí pretendo dar respuesta a algunas preguntas un tanto “espinosas” que resultaron de los lectores.

Al igual que en mi artículo anterior, le reitero que lo aquí esbozado sólo es aplicable si usted confiesa la fe cristiana y ha decidido practicarla.

Para contextualizar, de acuerdo a lo planteado por Dios en las Sagradas Escrituras, el matrimonio es para toda la vida y por lo tanto Dios odia el divorcio; lo que significa que literalmente el divorcio no está contemplado en el plan original de Dios para la familia y su ideal es la restauración de la misma.

Así las cosas, entonces surgen algunos interrogantes muy complejos de responder como por ejemplo:

* Si soy cristiano entonces no me puedo divorciar de mi cónyuge que me maltrata o abusa de mi?

* Si soy cristiano entonces no me puedo divorciar de mi cónyuge que no me tiene en cuenta para nada (soy un 0 a la izquierda)?

* Si soy cristiano entonces no me puedo separar de mi cónyuge que siento que ya no me ama?

* Si soy cristiano que mi condena es ser infeliz?.

…Y cualquier otra cantidad de preguntas similares a estas.

Pues bien, siguiendo con la objetividad planteada al respecto, Dios mismo fue el fundador de la familia (matrimonio), que como he dicho en mi artículo anterior es la base de la sociedad, por lo cual familias enfermas se verán reflejadas en una sociedad enferma.

El propósito de Dios desde el principio es que el matrimonio sea una unión duradera hasta la muerte. desafortunadamente, la tasa de divorcios va en aumento por causas diversas, incluso algunos cristianos consideran en muchos casos que es necesario e incluso inevitable.

Entonces, en qué casos la Biblia da luces para un divorcio? – Realmente es un tema controversial y los cristianos no nos ponemos de acuerdo sobre si Dios permite o no el divorcio y un nuevo matrimonio.

Terminé mi artículo anterior con esta postdata: Sólo hay un (1) motivo por el cual Dios aprueba el divorcio, pero ese será otro tema para escribir

Hoy, cumpliendo ese compromiso y tratando dar un poco de luces al respecto (sin que usted lo considere un dogma) porque no soy un teólogo o erudito en griego o hebreo, quiero decirle que puede existir un único fundamento bíblico para el divorcio y un nuevo matrimonio: la fornicación (entiéndase por infidelidad). – Generalmente este término no se asocia a los casados y por eso es un poco desconocido, pero es un término mucho más amplio que el adulterio y es usado en referencia a las relaciones sexuales con prostitutas, con familiares, con la pornografía fuera del ámbito matrimonial, lo que significa que está incluida toda relación sexual entre dos personas que no estén unidas por el vínculo matrimonial.  

Si ha decidido leer hasta aquí, entonces quiero que suspenda la lectura y busque en su Biblia en el evangelio de Mateo 19:1-10, porque aquí es donde Jesús mismo resalta que esta es la única causa válida para el divorcio y un posible nuevo matrimonio.

Sin embargo, también debo decirle que el propósito de Dios siempre es la RESTAURACIÓN FAMILIAR, por lo cual el divorcio no es necesario. Si su cónyuge ha practicado alguna de las formas de fornicación, el divorcio es moralmente permitido pero no es necesario. Muchas parejas con la ayuda de Dios han sido capaces de recomenzar sus matrimonios después de un golpe tan bajo y devastador, pues en el corazón de Dios está el curar matrimonios rotos o heridos.

Las otras causas que usted argumente para divorciarse, de seguro se pueden arreglar con ayuda de consejeros espirituales y/o profesionales. Búsquelos.

Si usted es un seguidor de Jesús, y entendiendo que el único argumento válido para divorciarse es el planteado arriba, le sugiero por favor que ore mucho antes de tomar su determinación, en última instancia, su decisión de divorciarse y volver a casarse es entre usted y Dios, pero no olvide que Él puede y quiere restaurar el amor en su relación.

No olvide compartir, alguien puede necesitar leer esto.

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Comentario

  1. No sirve para nada. No se repondió la pregunta que abrió el “apetito” de este tema: ¿Si el OTRO hace XXX (legal o no, de Dios o no, o lo que sea); entonces YO estoy condenado a sufrir?
    Una cosa es que la Biblia diga con toda ley TÚ eres esclavo de quien te presta, pero eso tiene solución: TÚ pagas tu deuda y listo. Eres libre.
    Ahora, si mi cónyuge no se quiere someter a la ley y al amor de Dios (Dios no se le impone a nadie), entonces qué puedo hacer, aparte a resignarme a cargar con igual carga, sin yo tener voto ni opción para solución? ¿O estoy llamado a hacer lo que Dios no hace: Imponer mi voluntad a mi pareja rebelde porque sí? Explique eso. Dios todo lo PUEDE, pero eso no quiere decir que todo lo QUIERE. Gracias por la dosis extra de confusión.

    • Muchas gracias Alejandro por su apreciación que es muy respetable. Solo quiero retomar parte del enfoque para contextualizar: “…debo decirle que el propósito de Dios siempre es la RESTAURACIÓN FAMILIAR, por lo cual el divorcio no es necesario. Si su cónyuge ha practicado alguna de las formas de fornicación, el divorcio es moralmente permitido pero no es necesario. Muchas parejas con la ayuda de Dios han sido capaces de recomenzar sus matrimonios después de un golpe tan bajo y devastador, pues en el corazón de Dios está el curar matrimonios rotos o heridos.” Un Abrazo!