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Llamado al respeto por el espacio del otro, en el mundo de la tecnología

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No cabe duda que en la actual época de las telecomunicaciones, los diferentes medios que ha dispuesto la tecnología para mejorar nuestra forma de comunicarnos con los que amamos, con nuestros amigos, con los que tenemos gustos o ideales en común, con los que tienen que ver con nuestro trabajo y en general con los que son importantes para nosotros, han logrado su objetivo acercándonos a todos aquellos con los que requerimos o deseamos tener algún tipo de contacto.

Sin embargo, como a todo gran descubrimiento y genialidad, sino se le acompaña de sentido común y sutileza, se vuelve una molestia como ha ocurrido con los grandes trancones por la cantidad de vehículos, los ruidos monumentales por los volúmenes altos, entre otros.

Pensar en el otro…
Me pregunto dónde queda la capacidad de pensar en el otro, cuando se escribe un WhatsApp antes de las 7:00 a.m o después de las 10:00 p.m? del índole que sea; creo que el único que no cabría sería el del enamoramiento, en el que a uno no le importa hablar hasta medianoche y quizás más, por el estado de “empendejamiento” en el que uno se encuentra,  pero eso es cuento aparte.

Con no poca frecuencia recibo mensajes de trabajo después de las 10:00 p.m que me llevan a pensar… “Hello” Es en serio? Que carajo piensa esta persona , que trabajo 24 horas? Que soy médico o enfermera para estar disponible después o antes de la jornada laboral? No mi amor, hay un tiempo y un momento para todo, o por lo menos eso me enseñaron a mi.

Esto me ha llevado a considerar drásticamente si seguir dando mi número personal para cuestiones laborales o si simplemente debo dar mi usuario de Facebook en el cual uno se desconecta cuando llega a casa y solucionado el problema, todo por la incapacidad de algunos de tomarse un minuto para pensar cual es una hora adecuada para hacer cierto tipo de consultas.


Grupos?
Mayor sutileza, mayor respeto aún. Una cosa es que en previo acuerdo uno acuerde mensajes madrugadores o trasnochadores por un trabajo en común que esté realizando, pero recibir mensajes a las 11:00 pm. o después, porque al emisor le llegó la musa de la inspiración a esa hora, estaba leyendo algo y le pareció chévere compartirlo justo en ese momento, pues les tengo una mala noticia: Es pésima idea! Para que un mensaje llegue es necesario conocer la disposición de quien lo recibe, de a quién va dirigido y si llega en horas inadecuadas lo que se genera es el efecto totalmente contrario.


Cantidad.

Mi concepto es muy personal y habrá quien lo comparta y quien no, en Facebook uno puede compartir mucha información, primero porque finalmente uno consulta cuando puede, quiere o simplemente cuando le da la gana y dos porque todo queda en una plataforma. Es muy distinto en el WhatsApp que usa el espacio de los equipos personales de cada cual.

Si, es muy lindo recibir saludos de buenos días, flores, animalitos sonrientes y vídeos a diario, pero cuando de una misma persona te llegan 4, 5 y 6 mensajes y casi todos los días, hay que empezar a cuestionar si estoy haciendo un uso o un abuso de la tecnología y si en vez de acercarme a alguien lo que estoy logrando es que me pongan en un botoncito que dice BLOQUEAR. ..Ups! Tome para sus dulces por intenso  jajaja.

Bueno, sentía que debía escribir algo al respecto en pro de mejorar nuestros hábitos tecnológicos y que nos recuerde que la tecnología no es buena ni mala, todo depende del uso que le demos.

Karomedallo

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